Determinadas aplicaciones no requieren necesariamente una alta densidad de potencia. CSI ofrece túneles industriales de baja densidad o, incluso, paneles independientes que debe instalar el usuario, diseñados para aplicaciones en las que basta con una energía moderada. A pesar de su menor intensidad, estas instalaciones pueden alcanzar densidades de potencia de hasta 150 kW/m² y ofrecer muchas de las ventajas de las configuraciones de alta densidad.
Los sistemas industriales de infrarrojos de baja densidad son perfectos para la gestión de disolventes y proporcionan una importante capacidad de reacción durante las fases de transición, como los cambios de velocidad, color, anchura o grosor. Se pueden proporcionar uno o más bucles de control pirométrico para ofrecer una aplicación con la mayor flexibilidad posible.
En los túneles eléctricos de curado por infrarrojos de baja densidad, la eficiencia energética es aún mayor mediante la selección del ancho de radiación en función del ancho real de la banda, lo que minimiza el consumo innecesario de energía.
Por último, los túneles de curado de CSI están diseñados para un mantenimiento rápido y sencillo (paneles montados en cajones, fácil acceso a las piezas de desgaste).
Los túneles eléctricos de curado de baja densidad de CSI pueden equiparse con diferentes tipos de tecnologías infrarrojas, desde emisores de onda media hasta de onda corta, en función de los requisitos del proceso.