Mientras que los infrarrojos estabilizan o pasteurizan los alimentos, el tratamiento por haz de electrones (EB, por sus siglas en inglés) reduce su contenido de microorganismos.
Desde hace décadas, se conoce la capacidad de los haces de electrones para destruir los microorganismos de forma eficaz y se utiliza ampliamente en Estados Unidos, aunque muy poco en Europa (autorizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos y el Departamento de Agricultura de EE. UU.). No obstante, en la actualidad y tras una exhaustiva investigación científica, la OMS ha permitido su aplicación para el consumo humano.
La descontaminación se distingue de la esterilización en que no necesariamente destruye todos los gérmenes. Ahora bien, la radiación destruye eficazmente algunos microorganismos y muchas bacterias.
De momento, siete países de la Unión Europea autorizan la irradiación de alimentos: Bélgica, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido y República Checa.
En Francia, los siguientes alimentos pueden tratarse mediante ionización: fresas, cebollas, chalotas, copos y brotes de cereales, verduras y frutas secas, harina de arroz, despojos de carne y aves, ancas de rana congeladas, gambas congeladas, especias y hierbas secas. Además, en el Reino Unido se puede irradiar el pescado.
La descontaminación Ebeam presenta la ventaja de no ser térmica, lo que evita los efectos de las altas temperaturas.