Si bien el tostado y la torrefacción del café son aplicaciones conocidas, el sabor y/o la apariencia de una amplia variedad de otros productos se modifica al ser procesados en un túnel de infrarrojos de onda media para tostar o torrefactar. Entre estos productos se encuentra la mayoría de los cereales, semillas y frutos secos, además de virutas de madera, argán, pasta, arroz y muchos otros productos alimenticios.
Los hornos infrarrojos de tostado y torrefacción proporcionan energía útil sin contacto en la superficie de los alimentos con una eficacia inmediata. Con el fin de lograr unos resultados de tostado más uniformes y controlados, los paneles de infrarrojos pueden integrarse sobre transportadores vibrantes o mezcladoras diseñadas para este fin.
Los hornos de tostado son sumamente estables y no se ven afectados por las condiciones externas de trabajo. Los túneles de tostado son capaces de compensar la zona de convección de cualquier túnel térmico a través de la reacción de respuesta de sus emisores. Esto garantiza un control térmico óptimo y evita el calentamiento innecesario de todo el producto, lo que convierte al túnel de tostado por infrarrojos en la solución perfecta para tostar productos fríos.
Los hornos de tostado por infrarrojos pueden diseñarse como hornos convencionales o como simples paneles de infrarrojos de onda media en un proceso abierto.